Decoración Infantil Montessori

Decoración Infantil Montessori

El método Montessori fue creado por la educadora italiana María Montessori (1870-1952), que busca educar a los niños respetando sus derechos, entregándoles libertad para aprender y, lo que es más importante, siguiendo su propio ritmo. Hoy, cada vez hay más jardines infantiles y colegios que siguen esta metodología en la enseñanza, pero ¿sabían que también hay formas de aplicar las enseñanzas Montessori en la decoración de la pieza de los niños? 

El objetivo es que el entorno se pueda adaptar al niño, y no al revés. Así, se crean espacios donde los niños se pueden mover con libertad, potenciando su desarrollo integral, tanto a nivel físico, como cognitivo. Veamos cómo ponerlo en práctica.

 

1. A su altura

Los muebles, los juguetes, la ropa y los libros deben estar a la altura y al alcance de los niños según su edad. De esta manera, pueden ser autónomos sin necesidad de depender de los adultos y tener que pedirles ayuda constantemente.

 

2. No usar colores estridentes



El método montessori busca la simplicidad, pero también la armonía. Por eso, una gama cromática de tonalidades cálidas será perfecta para pintar las paredes de su habitación. ¡Los papeles pintados y los murales están permitidos! 

Pinta las paredes con colores cálidos y neutros para conseguir un ambiente tranquilo y que relaje a los más pequeños. Con el método Montessori, el niño puede andar descalzo libremente. Por eso, en una habitación ideal, el suelo debe ser cálido y estar libre de obstáculos. Una habitación Montessori no debe estar llena de objetos.

 

 

3. Un espejo a su altura

No te olvides de colocar un espejo a su altura en la habitación. Esto les ayudará a reconocerse, observarse y a ir siendo más conscientes de sí mismos.

 

4. Apuesta por la originalidad

¿Por qué no diseñar un rincón de lectura tan original como este tipi tent? Además de disfrutar mucho jugando en su interior, se pasarán horas leyendo libros, ¡y puede que hasta les dé por dormir la siesta entre los cómodos cojines!

 

5. Hora de manualidades

Otra clave infalible para concebir una habitación Montessori es diseñar un área específica para sus manualidades. ¿Los básicos? Una mesa de escritorio, una silla cómoda, una estantería a la que pueda acceder con facilidad y otros espacios de almacenaje, como cubos o repisas colocados ingeniosamente en la pared.

 

 

6. Dale sentido a la estética

 

No elijas la decoración al azar. Céntrate en una estética y dale un sentido concreto. Una habitación Montessori debe generar armonía, es decir, debe tratarse de un espacio donde los niños se sientan libres y tranquilos para aprender.

 

7. Estanterías abiertas

Una estantería baja con baldas abiertas es la mejor opción para disponer todos sus juguetes a la vista, mientras mantienes y les eseñas sobre el orden en la habitación.

 

8. Un rincón de lectura

En una habitación Montessori, los niños necesitan tener a su alcance todos los elementos, y eso, además de los juguetes, incluye los libros. Un rincón de lectura anexo a la cama le permitirá fluir de una zona a otra con total comodidad y seguridad.

 

 

9. Orden

Si quieres que el orden sea una de las prioridades de su habitación y estilo de vida, necesitas ofrecerle las mejores soluciones de almacenaje. ¿Lo ideal? Que se encuentren a su altura.

No es una cuestión estética ni maniática, pero mantener el orden en una habitación Montessori donde cada cosa está en su lugar, permite que el niño se ubique mejor y adquiera puntos de referencia. Encontrar los juguetes (y devolverlos) a su lugar, les transmite seguridad y, por supuesto, les enseña a ser ordenados.

 

 

10. Acostumbrarlos a las plantas

Si queremos inculcarles el amor por la naturaleza, es imprescindible que empecemos dentro de casa. ¿Cómo? Añadiendo una planta en su habitación o zona de juegos. Puedes enseñarle cómo cuidarla, regarla... ¡Seguro que les encanta!